No lo dijeron bien en las noticias

 

No lo dijeron bien en las noticias.

Decían que iban cuatro y solo eran dos

Tú y el hombre con el que saliste esa noche

de la casa. Saliste sin cenar.

 

No lo contaron bien en las noticias.

Decían que allá era tu hogar.

Que estabas cerca de tu domicilio,

en la colonia de los Mártires.

Que todo fue por un asalto.

Pero allí no era tu casa y si te conocían,

era por la droga que ibas a comprar.

Medio kilo de coca

para tu venta de la noche.

 

No lo documentaron bien en las noticias.

Decían que ibas atrás pero tú manejabas

aquella camioneta.

Te estacionabas en la esquina de Becerra,

mandabas a ese güey por el paquete,

y de regreso.

 

Mintieron también en las noticias.

Decían que eras la acompañante,

que estabas viva, que llegó la ambulancia

y te llevó al hospital,

que desconocen tu nombre y tu estado de salud.

Pero cuando los reporteros llegaron,

ya estabas muerta, la bala había

atravesado tu garganta y el asiento

estaba empapado de tu sangre.

 

Me preguntaron tu edad

y no se las dije pero ellos la inventaron.

No los dejé tomar una foto

pero ellos la consiguieron.

Tampoco quise contarles que tú eras la jefa,

que ibas a comprar medio kilo de coca

que te saliste esa noche sin cenar

con ese hombre que terminó baleado

en medio de la calle.

 

Y ya no les reclamé luego

cuando leí sus mentiras en las noticias.

Pero cómo me dolió que dijeran

que allá era tu casa, que ibas atrás,

que estabas viva.

 

Algún día tendrán que corregirlo.

 

 

Sociedad igualitaria

Clamamos justicia por las víctimas

Nos unimos en búsqueda

de nuestros desaparecidos

Alzamos pancartas por la justicia

y los derechos

Nos indignamos ante la corrupción

de nuestros políticos

Pero ¿quién va a consolar a los hijos

de aquella asesina

que fue acribillada

por sus enemigos?

No creo que mi gato

No creo que mi gato

Se conciba

Como cruel.

Su inocencia radica

En su ignorancia de sí mismo.

Como decía Santo Tomás:

Felices los que no saben.

 
Qué tierno se ve mi gato

Despellejando a un parajito

Lanzando su cuerpo por los aires

Para después volver a cazarlo

En su juego infinito de la tarde.

 
Pero no puedo decir lo mismo

De esta mujer

Que descansa en el sillón de su sala

Toma el control de la tele y sintoniza

Su canal preferido.

 
No puedo decir: mira qué tierna

Justo ayer por la tarde tuvo la ocurrencia

De golpear hasta la muerte

A su hermano

Porque no quería

Continuar en el negocio.

 

 

Créditos de la imagen: Blossomed Tree, Bird, Cat, and Dog Yi Am 1499/1599